Aprendimos que los problemas y las desgracias de nuestra vida dependen de nosotras y no de los demás

Cuando alguien se enfrenta con dificultades en un proceso de cambio de hábito de alimentación es común que busque culpables externos de lo que le pasa, siente o vive en ese momento.

Tú no tienes por qué actuar de la misma manera. Pero la posibilidad de que encuentres un nuevo camino dependerá de que empieces a entender que el error y la solución están en ti. 

Muchas veces es difícil reconocer los errores; sin embargo, qué lindo es cuando lo haces y entiendes que a partir de éstos se generan los grandes aprendizajes en tu vida.

No queremos decir que si cambias tu forma de ver tu alimentación y adoptas nuevas rutinas ya no tendrás problemas. Pero, si aprendes afrontarlos de una manera adecuada, sensata y amigable tu meta será mucho más fácil de alcanzar.

El comportamiento de responsabilizar a otros se ve muy a menudo cuando se trata de cambiar de hábitos alimenticios. Escuchamos constantemente “el trabajo me impide alimentarme bien”, “mi familia me critica”, “es imposible comer saludable con mis amigos”, “es que viajo mucho”, entre algunos otros.

Recuerda que las excusas siempre existirán en tu cabeza, pero debes ser capaz de responsabilizarte de tu falta de constancia o entender que la pereza te está ganando.

Tú puedes batallar contra los retos que supone tener una vida llena de bienestar. Por eso, te invitamos a que te observes bien y reconozcas si eres una víctima o una guerrera ante los problemas y los nuevos desafíos.

Siendo honesta contigo misma sabrás si lo que deseas es alcanzable y está ajustado a tu estilo de vida actual.

Además, establecerte objetivos, metas e intereses te ayudará a dar pasos firmes en la ruta que te llevará hasta el final.

¿Quieres ser parte del cambio? Una manera de hacerlo es aprendiendo a usar todas las herramientas están a tu alcance, apuntándote en nuestro nuevo curso online.

“Cambia de hábitos, cambia de vida”

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